miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Es realmente amor?


Cuando te enamoras quedas ciega, no ves nada, quedas sorda, no oyes nada, no ves lo que en realidad pasa frente a ti. Te dicen “te quiero” y tu contestas un “yo también”, te dicen “jamás te dejaré” y tú caes rendida a sus pies.
Empiezas una relación con el hombre de tu vida, tu príncipe azul, se lo presentas a tu familia y a tus amigos, a todos  le cae bien.
-Parece buena gente-dicen unos.
-Se le ve en la mirada que te ama-afirman otros.
Tú haces caso a lo que  aparenta ser, te regala flores, bombones, te trata como a una reina. Quiere casarse contigo y tú aceptas a ese hombre como marido para el resto de la vida.
Pasa el tiempo y la historia es muy bonita, pero justo cuando lo tienes todo empiezas a no tener nada. NO TE DEJA  salir con las amigas, NO TE DEJA ponerte minifaldas ni escotes, NO TE DEJA arreglarte como antes… Él vuelve a las tantas, borracho quizás, llega de fiesta, empieza a   GRITARTE y a INSULTARTE, te da el primer GOLPE y al día siguiente se arrepiente, tú como una tonta enamorada le perdonas y le crees que no volverá a pasar, pero en realidad va a pasar cada vez que él quiera. Así te conviertes en su muñeca, en su juguete y empieza el MALTRATO, cuando te das cuenta estás sola, sola con él, sola sin nadie que te pueda ayudar, dependes sólo de ti.
En la mayoría de estas historias, reales que pasan día a día, él acaba con tu vida. Pero esta no termina así.
Cuando te enamoras quedas en estado de amor pleno y todo lo ves positivo, lo que he dicho antes ocurre, tú tienes que ser fuerte, salvarte del miedo y avanzar con decisión hacia la JUSTICIA, que cada golpe te arme de valor, cuando venga por la espalda huye y esquívalo, busca ayuda, refugio en la gente que  estaba en tu vida antes de que apareciera él. Deja esas noches de soledad y esas lágrimas, deja el pasado hecho pedazos en un lado oscuro de tu corazón.

martes, 11 de octubre de 2011

DURA DECISIÓN


En las puertas de la mágica adolescencia, no tiene cariño por parte de su familia, solo le quedan las drogas, un colega y yo.
No encuentra la razón, ni el sufrimiento, ni el dolor cuando tiene alguna pastilla, las lágrimas que derraman sus ojos por las palizas de su padre solo mojan la almohada cuando no se fuma nada, me dice que lo perdone y  yo quedo en silencio, le marco un beso y trato de convencerlo una vez más, pero mis palabras no sirven de nada porque siente de nuevo la necesidad de alguna sustancia que le hace mucho mal.
Y es que cada vez que la da una calada a un “porro” su pequeño mundo no es triste y dice que más disfruta si yo estoy a su lado.
-Sigue con tu fracaso, no puedo seguir luchando, perdiendo el tiempo… si no me escucha tu mente, de qué me vale que tus ojos estén pendientes...
Si le falta un grano de “chocolate”, parece que le falta el aire, tiene un vacío muy grande y se siente como un cobarde. ¿Y para qué vivir con calma? Si sigue así morirá deprisa. No entiende que existe un mundo demasiado diferente. Rompe barreras y se siente suelto, pintando algún muro o simplemente bebiendo. Sabe que yo estoy con él y jamás lo abandonaré, pero tiene que saber vivir sin mí.
Cada noche rezo para que no se hunda en este mar y que siga flotando. Recuerdo el día que lo vi por primera vez con un “cigarrillo” entre sus labios, entonces no tenía sentido enfadarse por ese gesto que todos los adolescentes hacen. Pero así empezó y ya se está desbordando, creo que controla sus sentimientos, aunque no la razón. Dice que soy su gran amor, pero tiene que decidirse entre ¡LAS DROGAS O YO!

jueves, 6 de octubre de 2011

soy yo

Hola me llamo Amanda y soy la creadora de este blog.
Me gustaria que me conocierais; soy una chica divertida y bromista, me gusta pasarlo bien siempre,me gusta leer y en los ratos libres escribir. Con mis amigas hago videos donde hacemos quizás muchas locuras para al cabo de un tiempo  verlos y divertirnos.
En general me gusta la comunicacion y en el futuro me gustaria dedicarme a algo relacionado con ella.